Con mucho miedo

Febrero 28, 2007

Luego de mucho pensarlo, con voz temblorosa y más asustado que cucaracha en baile de gallinas, llamé a mi amigo Asesino para pedirle me diera una o dos semanas para resolver algunos problemas de índole personal que no me permiten dedicarme a la escritura como quisiera.

Después de algunos repiques contesto:

- ¡Aló!

- Señor Asesino, soy yo, 3rn3st0, necesito hablar con usted.

- ¡Epa 3rn3sto! , ¿cómo estas amigo?. Dime, ¿en qué puedo serte útil?

Su voz era tranquila y muy amable, la verdad se me erizaron todos los pelos del cuerpo, pero ya había iniciado la conversación y debía terminarla.

- Bueno, le llamaba porque no voy a poder escribir por unos días.

Su voz se congeló de una manera que espantaba. El sabe el temor que despierta en mi y seguramente se aprovechaba de ello: - ¿Cómo es la vaina? Ese no fue el convenio, además te tengo dos nuevas historias.

- Bueno, señor Asesino, entiéndame es que tengo algunos problemas personales y necesito resolverlos.

- Hagamos algo. A mi tu familia, tus problemas y todo lo tuyo me interesa un carajo. Y si es mucho el problema podemos resolverlo rápidamente. ¿Qué opinas? Lo que si es seguro es que a mi tu no me vas a dejar como pajarito en grama.

Cuando habló de resolver problemas casi me hago en los pantalones, debía salir de éste apuro rápidamente o sería un numero más en las estadísticas rojas del país.

- Tranquilo, no se enoje. ¿Le parece si me da sus dos historias y las publico en los próximos días?

- Más te vale. Colgó el teléfono y me dejó ahí, temblando.

Pocos minutos después recibí dos correos suyos. Debo leerlos, corregirlos y publicarlos pronto.

Espero poder llevar una vida normal otra vez, pero quien me manda a estar enredándome con asesinos seriales.

Como empezó todo

Febrero 23, 2007

De niños sientimos que estamos predestinadas para hacer ciertas cosas en la vida. Algunos dicen: - Yo seré médico - y te mirán con cara de sobrados.

Otros menos ambiciosos pero más valientes o agresivos (como se prefiera) exclaman: - Yo seré policía - su mirada seguramente denota odio.

Así otros u otras dirán: - Yo bailarina - mientras una sonrisa adorna su rostro cursi y comeflor.

Yo desde siempre supe que sería asesino. Desde muy temprana edad sentí un gran desprecio por cualquier ser humano que estuviera cerca de mí. Desde mi abuelita - una de mis primeras víctimas -, hasta mis amiguitos de la escuela. De verdad no soportaba a nadie.

Eso me hizo muy infeliz en mi primera infancia, sin embargo un día cayó en mis manos la novela Psicópata americano de Bret Easton Ellis. De inmediato me sentí identificado con el personaje principal, Patrick Bateman y tuve la imperiosa necesidad de ser su émulo. Fue así como me descubrí a mi mismo y lo que haría de mi vida.

De ahí en adelante me dediqué a hacer estudios de grandes asesinos en serie, sus métodos, sus errores, sus víctimas, sus traumas. Necesitaba prepararme, educarme en el difícil y nunca apreciado arte de matar.

Debo decir, saliendo un poco de foco, que nunca fui maltratado, jamás me vi sometido a abusos sexuales ni de ningún otra índole, mi niñez - aparte del odio hacia mis congéneres - fue feliz, siempre jugando, consentido por mis familiares y amado por mis padres.

Soy asesino por una decisión personal, así como esos que mencioné quisieron ser médicos, policías, bailarinas, yo quise ser asesino. Tarea nada fácil por cierto y es que una cosa es matar a alguien y otra no ser descubierto. Además la violencia burda y vulgar nunca me ha gustado, me gusta el refinamiento, la búsqueda suprema del dolor hacia mi víctima la extensión máxima del sufrimiento en todas sus formas.

En las próximas entregas, más de mis inicios.

¿Porqué?

Febrero 23, 2007

Conocí a 3rn3st0 a través de sus páginas, algunos de sus relatos me atrajeron ya que trataban temas que siempre me han gustado, me gusta como escribe y lo más importante. Aún con mucho temor, aceptó escribir lo que ustedes leerán de aquí en adelante.

Lo contacté vía correo-e y luego de algunas dudas y mucho temor él accedió a escribir mis relatos. Relatos basados en mis vivencias como asesino serial.

Aclaro que no soy ningún enfermo, tengo un trabajo estable, una hermosa esposa y tres hijos bellísimos.

¿Qué porqué hago lo que hago? Eso tendrán que descubrirlo poco a poco a través de las palabras que aparecerán siempre que se pueda en esta página.

No traten de juzgarme, no he decidido narrar lo que hago para ser juzgado por seres tan básicos como ustedes, sólo deseo que se sepa lo que hago. Mis razones son mías, de nadie más.